domingo, 19 de mayo de 2024

VISITA AL MONASTERIO CISTERCIENSE DE GRADEFES Y CHARLA INFORMAL CON SU ABADESA

                                                                                                                         +Gema Villa
Gracias a la ayuda de Ana, la alcaldesa de Gradefes que participaba en el curso de fotoviodiversidad, pude visitar el monasterio cisterciense de Santa María, fundado en 1168 y ocupado actualmente por 17 monjas cistercienses de clausura, dedicadas a la oración y a la vida contemplativa, en el centro del pueblo de Gradefes.
La iglesia, con un estilo de transición entre el románico y el gótico, llama la atención por la girola, que únicamente aparece en otro monasterio cisterciense en Francia.
Estaba disfrutando de las explicaciones de la guía turística y lamentándome interiormente por no haber llegado a tiempo para visitar el claustro, cuando por una puerta lateral apareció, fregona en mano, una monja con el inconfundible hábito blanco con escapulario negro de la orden del Cister.
Tuvo la amabilidad de permitirme el acceso al claustro, plagado de cruces negras que señalizaban humildes sepulturas.
-       Pertenecen a las monjas del convento, me explicó Visitación (quien resultó ser la Abadesa), ya que en la orden cisterciense permanecemos hasta la muerte en el mismo convento en el que profesamos.
Esa es la razón por la que las 17 monjas que actualmente lo habitan son de la provincia de León.
Visitación entró en el convento de Santa María a los 15 años y bromeamos sobre el hecho de que ahora sería ilegal porque no habría acabado la educación obligatoria.
Como abadesa, utiliza el correo electrónico y también viaja cuando su ayuda es requerida en otros conventos, pero siempre vuelve a Gradefes al finalizar cada misión.
En el convento cumplen con el tipo de vida marcado por la clausura, que impone un silencio sólo roto por la hora diaria de recreo comunitario. No es así en otros conventos cistercienses, los de la estricta observancia, que no siguieron las novedades introducidas tras el Concilio Vaticano II y que por ello guardan un silencio permanente durante las 24 horas del día.
Resulta inevitable hablar sobre el nuevo papa, Francisco, y también del papel de las mujeres en la iglesia católica. No parece que la abadesa tenga mucha fe en que el Papa pueda hacer grandes cambios y no se muestra favorable a que las mujeres sean curas.
-       Jesucristo no eligió a ninguna mujer como apóstol, se limita a afirmar.
Le cuento que hace unos 8 años, visitando la catedral de Helsenki en el domingo de ramos, todo me resultaba familiar (la música, los ramos de laurel…) excepto la mujer que, vestida de casulla verde y dorada, con un moño rubio que le aupaba más allá de su ya considerable estatura, oficiaba la misa en el altar mayor.

¡Qué sé yo lo que llegaremos a ver! fue su única respuesta.

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